…Y seguirá lloviendo tiempos
[Sobre un trabajo anterior]
En las noches serenas de la ciudad,
las luces duermen apacibles sobre el mar.
Las hojas se quiebran con el viento
e inundan las calles llenas de soledad.
“Aquí no hay hogueras,
tampoco historias nuevas”.
Tan solo resta un puñado de ilusiones
que del mar y la lluvia se alimentan.
En los ojos de un anciano, las ansias por vivir.
Pero va muriendo. Se va a dormir.
Balancea ilusiones del pasado, sobre su silla vieja
mas sabe que pronto deberá partir.
Y mientras, sigue lloviendo.
Para los más viejos, y para quienes van aprendiendo.
Un tiempo que pasa y se queda,
y en medio, los dolores se viven en silencio.
Las hojas seguirán cayendo como oro, y después serán ceniza.
Las nubes seguirán cayendo a tierra con su falsa sonrisa.
Y más allá, el mar con su lamento,
y el recuerdo siempre presente de una soledad en las esquinas.
Culterpaulus.